Uno de los procesos que mejor evolucionan tras la colocación de implantes de oro periarticulares es la rizartrosis del pulgar. Puede que al no ser una articulación de carga la respuesta al tratamiento sea más rápida. La degeneración articular con la pérdida de la congruencia anatómica no es un obstáculo para la recuperación funcional; la mejoría de la movilidad y la fuerza de prensión digital son notables en los casos tratados, así como la disminución-supresión del dolor. Parece cada día más evidente el relevante papel de los tejidos blandos articulares y periarticulares en la morbilidad articular. Uno de los efectos biomédicos descritos en experimentación animal es la competencia local del oro con el calcio que se observa en las exóstosis y calcificaciones periarticulares. Se aprecia en las siguientes RX el caso de una paciente con rizartrosis de pulgar bilateral que requería una ingesta diaria de diclofenaco durante 12 años, que suspendió al día siguiente de la intervención hace unos 4 meses. Puede verse un cambio significativo en la calcificación de la mano izquierda. Es uno de los casos (bilateral) en el que el resultado funcional (movilidad y fuerza).

era muy satisfactorio para la paciente (aunque en la mano derecha era muy bueno pero persistía algo de dolor). Luego de 4 meses, en el momento de colocar implantes en las rodillas se colocó un implante más en la cara palmar de la articulación metacarpofalángica que era algo sintomática. Se puede ver en la RX interaoperatoria. El resultado inmediato ha sido muy satisfactorio.



Una respuesta a “Implantes de oro en la rizartrosis de pulgar.”
Es muy interesante