El síndrome de Sjögren se caracteriza por un cuadro de artritis reumatoidea sero positiva (es decir test de Waaler-Rose y AR +) y afectación de mucosas; en un 80% se observa la presencia de queratoconjuntivitis y en alrededor de un 90% de xerostomía, así como se un cuadro de sequedad de otras mucosas (vaginitis, rectitis, etc), puede incluso afectarse las uñas y el cabello. Es por ello que la han denominado también como el síndrome de la sequedad. De predominio femenino, suele aparecer entre los 40 y los 65 años de edad.
El caso clínico que se presenta es el de una paciente mujer con poliartritis migratoria con afectación de articulaciones de manos y pies, hombros y cervicales (articulaciones interapofisarias). Tras varios tratamientos médicos (AINES, cortisona, Metrotexate, analgésicos) e infiltraciones sin obtener resultado alguno, inició tratamiento de acupuntura.
El tratamiento de acupuntura inicial fué el de un síndrome de viento y de vacío de sangre de hígado. En las articulaciones inflamadas y doloridas se realizaba electro acupuntura. Cuando se obtuvo una mejoría sintomática con remisión del dolor y la paciente realizaba las actividades laborales habituales, se pasó a realizar craneopuntura de Yamamoto de mantenimiento, con una frecuencia de una sesión cada 30-45 días.
En las fotos siguientes se observa la recuperacíon de la fuerza en ambas manos con las agujas de craneopuntura aún colocadas.


